Cabalgando entre las nubes, huyendo de este mundo, engañando al tiempo, timando a las estrellas y burlando la noche llévame contigo, lejos, lejos sin más miedos. Secuestra lo último que a mí me queda. Secuestra este cuerpo tan vacio, pues su alma está contigo. Pensamientos de pomelo, apacibles y amargos, me invaden cada noche cuando veo las estrellas y desde mi ensueño contemplo con desolación nuestras noches de locura. Dulce locura seductora.Ella, con su mente viajante estuvo entre las nubes en un nimbo de calor y entre tus brazo adormeció conjeturado con la tuya sus viajes a París. Paraliza el tiempo, hazlo por mí, una vez más y llévame contigo a París.
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