Vistas de página en total

sábado, 3 de septiembre de 2011

Te echo de menos y quiero gritárselo al mundo.


Te echo de menos.  A veces siento que reviento.  Te echo de menos. Solo es eso.  ¿Cómo decírtelo sin hacerte daño?   Y a cuento de qué.  Y porque necesitamos una excusa para hacerlo. Porque no puedo armarme  de valor, plantarle cara a esto que siento.  Porque te tengo miedo. Miedo a que?  Eres la única cosa de mi vida a la que no se encuentro sentido y aun así, te echo tantísimo de menos.  No te comprendo. No me entiendo. Te tengo miedo, pero más miedo me tengo  yo, por hacerme daño a sabiendas.